
La transición hacia la electromovilidad ya no es una tendencia lejana: es una realidad que avanza rápidamente en Colombia y en el mundo. El crecimiento de los vehículos eléctricos, la instalación de estaciones de carga y la integración de energías renovables están transformando el sector eléctrico y planteando un desafío urgente: formar técnicos capacitados en esta nueva especialidad.
Escrito por.
Luis Gabriel Aguilar Barón, Presidente CONTE.
La expansión de la electromovilidad
- En los últimos años, el parque automotor eléctrico ha crecido de manera sostenida en Colombia, impulsado por incentivos tributarios y políticas de sostenibilidad.
- Las ciudades comienzan a instalar infraestructura de carga pública y privada, lo que requiere personal técnico entrenado en instalación, mantenimiento y seguridad.
- La electromovilidad no solo se limita a automóviles: buses, motocicletas y hasta sistemas de transporte masivo están migrando hacia tecnologías limpias.
El rol del técnico electricista
Tradicionalmente, el técnico electricista ha sido clave en la construcción, mantenimiento industrial y redes de distribución. Hoy, su papel se expande hacia:
- Instalación de cargadores eléctricos en hogares, empresas y espacios públicos.
- Mantenimiento de baterías y sistemas de gestión de energía.
- Integración con energías renovables, como paneles solares que alimentan estaciones de carga.
- Cumplimiento normativo, aplicando estándares de seguridad eléctrica y ambiental.

La urgencia de la formación
La electromovilidad requiere conocimientos adicionales que van más allá de la electricidad convencional:
- Electrónica de potencia.
- Protocolos de comunicación entre vehículo y cargador.
- Normas internacionales de seguridad en movilidad eléctrica.
- Diagnóstico y reparación de sistemas de almacenamiento energético.
Por ello, es indispensable que instituciones técnicas y centros de formación profesional incluyan programas especializados en electromovilidad, con prácticas reales y certificaciones reconocidas.
Impacto social y laboral
Invertir en la formación de técnicos en electromovilidad no solo responde a una necesidad tecnológica, sino también social:
- Generación de empleo calificado en un sector en expansión.
- Contribución a la sostenibilidad ambiental, reduciendo emisiones contaminantes.
- Competitividad internacional, al preparar profesionales capaces de responder a estándares globales.
Conclusión: La electromovilidad es el futuro del transporte, y los técnicos electricistas son protagonistas de esta transformación. Formarlos en esta especialidad es una inversión estratégica para el país, que asegura sostenibilidad, innovación y nuevas oportunidades laborales.
